Bajo el sol de Castilla la galga Pandora estaba de boda

 

Y nosotras también, mientras realizamos este reportaje fotográfico de una boda muy especial, la de Patricia y Antonio, que eligieron casarse un día de primavera en la Finca Esquileo de Cabanillas del Monte, una preciosa casa segoviana restaurada por la familia de Antonio, donde fotografiamos a los novios durante los preparativos previos.

 

Mientras Saray Sojo terminaba con el estilismo de la novia, fotografiamos a Antonio con su familia. La madrina elegantísima, vestida de rosa palo y mantilla española. Ayudaba al novio a ponerse los gemelos, mientras la galga Pandora holgazaneaba ajena a las prisas y el barullo de un día de boda.

 

Llegaron las amigas de Patri con flores para la novia y ayudaron a vestirla con un sencillo y elegante modelo de Rosa Clará, fácil y fluido, con escote en pico y espalda al aire, perfecto para el caluroso día que nos esperaba. Patricia estaba guapísima con el pelo recogido y unos preciosos pendientes de perlas, unos zapatos de ante color salvia y un ramo de flores en blanco y azul completaban un look muy natural, perfecto para una boda en el campo.

 

Y tras brindar con todos por un largo y feliz matrimonio salimos hacia el vecino pueblo de Tres Casas donde ya nos esperaban los invitados en la espectacular iglesia, conocida como la Catedral de la Sierra.

 

El fresco interior del templo nos dio un respiro y pudimos disfrutar de la ceremonia y fotografiar a los novios en el altar intercambiando anillos y promesas nupciales.

 

A la salida, bajo una lluvia de hojas de olivo y felicitaciones, los novios subieron al coche sin más dilación, para volver a Cabanillas, donde habíamos acordado encontrarnos junto a la pequeña iglesia de campanario y cigüeña castellanos, para hacer una breve sesión de fotos con los recién casados.

 

Acto seguido volvimos caminando hasta la Finca Esquileo, para el cocktail, las fotos de grupo y el banquete, servido por el Laurel Catering, Todo resultó perfecto. El espacio donde se sirvió, un antiguo galpón de esquila estaba precioso, la decoración espectacular y el servicio impecable. A los postres los novios subieron a la balconada para agradecer su asistencia a todos los invitados. Luego entregaron ramos de flores a los más allegados y salimos todos al jardín, para el inicio del baile y posterior fiesta con la música en directo de Los Primos Brothers, que pusieron a todo el mundo a bailar.

 

Nosotras preferimos batirnos en retirada tras un día de mucho calor, intenso trabajo y bastante diversión, dejando a Patricia y Antonio dándolo todo y más, en una noche que algunos recordarán por un baño en la piscina con chaqué de lana merina. Por algo decimos que una retirada a tiempo es un triunfo…

 

Gracias por todo, una boda preciosa y un gusto realizar este reportaje de una boda bajo el sol de Castilla en tan buena compañía, espero que nuestras fotos lo hayan sabido captar.

 

 

Cecilia y Lucía