Dicen que la primavera nos altera: los sentidos, las emociones, el alma…
Hoy vuelvo de una escapada al bosque jardín de Fonte Baxa y francamente me siento alterada física y emocionalmente, después de visitar este paraíso natural en Luarca.
Un paseo de tres horas recorriendo el jardín de las delicias de la mano de un prestidigitador llamado Beltrán, que con su pasión y entusiasmo nos contagió la locura de su padre por crear un inmenso jardín, donde antes solo había prados, tojos y eucaliptos.
Don José y su mujer comenzaron este proyecto hace 36 años, ajardinando primero los terrenos en torno a su preciosa casa en lo alto de una ladera con vistas al mar Cantábrico orientada al norte y al oeste, regada por las lluvias que vienen del atlántico.
Plantaron camelios, rododendros, azaleas, magnolios, araucarias, hortensias y una gran variedad de helechos y plantas exóticas traídas de todos los lugares del mundo.
Un auténtico paraíso vegetal, que se ha adaptado perfectamente al clima atlántico y la tierra húmeda de la costa cantábrica.
Nuestro entusiasta anfitrión nos fue guiando por los senderos de este jardín vertical, sacando de su chistera ¡Ta chán, Ta chán!, todas las maravillas que sus padres fueron repartiendo por los rincones de su mágico jardín: bancos, fuentes, columnas, puentes, pasarelas, esculturas, balaustradas, hornacinas, arcos, gárgolas, cruceiros, artesas, piedra, granito, madera, mármol, cerámica, cristal, hierro…Cada pieza una obra de arte, cada árbol, cada planta ha encontrado su lugar en las laderas de Fonte Baxa.
En la vertiente que baña el sol de la tarde han prosperado las palmeras, los olivos, el centenario algarrobo y otras especies traídas de oriente.
Pero lo que llama la atención en este jardín salvaje es su eclecticismo, todo tiene cabida en este lugar y en cada rincón puedes encontrar una sorpresa más inesperada y si tienes la suerte de escuchar las historias que el mago Beltrán va narrando mientras camina de espaldas por los vericuetos de su jardín, todo tiene su razón de ser y obra la magia de un paseo por el bosque de las hadas, los elfos y las meigas, que por aquí campan a sus anchas.
Te sientes entonces como una invitada especial, que ha tenido la suerte de compartir un largo paseo de una mañana de primavera con dos amigos, Inés y Beltrán por los caminos de Fonte Baxa.
Gracias por acompañarme y pasar conmigo una mañana inolvidable.
Namaste
Lucía Laínz





































