Os casáis en breve, en la España verde. ¡Bienvenidos al Norte!. Una boda aquí es siempre inolvidable, pero para que nada empañe el día de tu casamiento,desde mis más de 20 años de experiencia profesional como fotógrafa de bodas y eventos en Cantabria, quiero compartir contigo algunos tips que te serán muy útiles para no estresarte durante la preparación y celebración del día D.
10 consejos de un fotógrafo en Cantabria para una boda sin stress
1- Los preparativos en casa o en un hotel cercano al lugar donde celebres tu boda. La peluquería y maquillaje en el lugar donde te vistas. Calcula bien los tiempos para ir con calma. Se fiel a tu estilo, no hay nada peor que una novia disfrazada, un maquillaje ligero y un peinado con el que te sientas cómoda serán lo ideal.
2- Fotos en casa sí. El video puede esperar a la llegada de los invitados a la ceremonia, pero esas fotos en la intimidad familiar son un plus a la hora de iniciar el relato del día. Son recuerdos que ganan valor con el tiempo y merecen un hueco en tu álbum de boda. Fotos reales de momentos muy especiales.
3- El vestido que más te favorezca, cuanto menos recargado mejor. Olvídate de corsés, cancanes y colas kilométricas que son un engorro y elige el que mejor se adapte a tu estilo y te permita moverte con soltura. Será un día largo y debes sentirte cómoda. Si quieres velo que sea fácil de poner y quitar, que no suponga un estorbo. Alguna joya de familia le dará el toque más personal. Si prefieres un tocado sencillo o una pamela que no sea XXL, menos es siempre más. Los zapatos cómodos ya que va a ser una jornada maratoniana. No sufras y ten siempre un plan B, que incluya zapatillas para el baile, alguna prenda de abrigo por si el clima no acompaña y un paraguas grande y transparente -o blanco- por si aparece la lluvia, imprescindibles para una Boda en Cantabria.
4- El ramo ligero y fácil de manejar. Las flores que más te gusten, que no suelten mucho polen y no manchen tu vestido. Llévalo con gracia y no como la antorcha olímpica. Si quieres dárselo a más de una invitada, encárgalo para que se pueda dividir con facilidad. Si prefieres conservarlo que sean flores fáciles de secar.
5- La ceremonia religiosa o civil debe ser acorde con tus creencias. Elige un bonito lugar, no llegues con mucho retraso y escoge un coche que te guste. Puede ser un Seiscientos, un Land Rover, el deportivo de tu primo o un Simca 1000, pero que te puedas subir y bajar con facilidad y te deje en la misma puerta. La ceremonia breve, sin muchas lecturas y con buena música será de agradecer por parte de tus invitados. Al terminar no te pares a saludar a todos a la salida, vete directa al coche y sal airosa para llegar con margen al lugar de celebración.
6- El reportaje comienza en el momento en que te vistes, pero las fotos más bonitas son las de los recién casados solos en el lugar que elijan, dando un breve paseo por el claustro, el jardín, la finca o la playa. Una sesión rápida, sin posados ni artificios, un rato tranquilo para relajarse antes de volver al fragor de la batalla y regresar al cocktail. Antes de entrar al lugar donde se celebre el banquete será el momento de hacer las fotos de grupo con familiares y amigos.
7- El banquete es importante, pero si el aperitivo ha sido largo no es necesario elegir un menú de tres platos y atiborrar a tus invitados. Un entrante y una buena carne o pescado seguidos de un exquisito postre serán suficientes.
8- Suprime gastos superfluos. No es necesario ofrecer todo el catálogo de extras que te ofrezcan porque es infinito, una mesa de chuches para los niños y un buen corte de jamón o unas mesas de quesos y anchoas en el aperitivo serán suficientes. Tampoco conviertas tu boda en una rifa de premios con regalos para todos. Unas alpargatas cómodas para el baile serán un buen detalle.
9- Contrata buenos músicos La música en directo anima un montón y un buen Dj levanta la boda mas aburrida. No dejes que la sobremesa se alargue demasiado, hay que evitar el sopor post-banquete. Anímate a iniciar el baile con entusiasmo, suele ser contagioso.
10- Por último, y quizás lo más importante olvídate de los compromisos, es el día de tu boda. Invita a la gente que más te apetezca, no lo hagas por cumplir. Rodéate de tus seres queridos y comparte con ellos tu felicidad, pero no invites a mas de 200 personas o te pasarás el día saludando y despidiendo sin enterarte de nada. Come, bebe, ríe y baila.
¿Añadirías algo más a este decálogo?























