Rainbow Wedding, una boda de arcoiris

fotografo de bodas y eventos Santander

 

La última boda de la temporada quedará en mi recuerdo como un claro ejemplo de que el amor puede con todo. Cuando es tan auténtico como el de Adriana y Javier, es capaz de superar todas las dificultades, incluso las que la actual pandemia impone a la celebración de cualquier evento, en este caso, su boda. Ellos tenían claro que querían casarse y a pesar del Covid siguieron adelante con sus planes. Se casaron en octubre y lo hicieron a su manera: una sencilla ceremonia civil, acompañados por sus familiares y amigos, al aire libre en el jardín de Deluz en una tarde fría y gris, donde el arco iris vino a poner un toque de color a un momento tan emotivo y alegre.

Empezamos nuestro reportaje en la habitación de la novia en el Hotel Bahía, donde se vistió Adriana con modelo de Rosa Clará de amplia y vaporosa falda de tul y escote en la espalda. El maquillaje y la peluquería, los realizó Yolanda de La Ratita Presumida. Y el ramo de la novia natural y silvestre fue obra de Rebolledo Floristas. La habitación parecía el camarote de los hermanos Marx, lleno de gente y de flores por todos los rincones. Las hermanas de la novia, Katia y Claudia le ayudaron a vestirse, mientras Oscar, maestro de ceremonias e invitado especial se encargaba de rellenar las copas de champagne y los chupitos de ron miel para ir calentando el ambiente. Mientras tanto Javier, muy elegante con su traje de Garayo, recibía a sus invitados en Deluz acompañado por su madre, una guapísima madrina.

 

Ya sentados en la terraza los invitados, llegó la novia, que hizo su entrada del brazo de su padre precedidos por sus hermanas, al son de la música de su amiga Carmen Terán, que con su guitarra amenizó el acto. Una ceremonia breve y emotiva oficiada por su buen amigo Julio Ramos, en la que no faltaron las lecturas de Katia y de las mejores amigas de la pareja, con tanta emoción casi se les olvidó intercambiar los anillos. Pero no es de extrañar porque esta pareja no es nada protocolaria y su boda tampoco lo fue. El aperitivo pudo servirse en el jardín y aprovechamos la ultima luz de la tarde para hacer las fotos de grupo, antes de pasar al salón donde se celebró el banquete. La novia entregó un ramo a su madre y dos ramitos a sus hermanas. Después de cenar se proyectó un divertido montaje de fotos realizado por sus amigos y a continuación los novios iniciaron el No Baile. Luego llegó el plato fuerte de la noche y a falta de un verdadero baile la animación la puso Oscar ,Reina de la Noche, con su divertidísimo Bingo y su delirante puesta en escena, que nos hizo disfrutar y reír a todos, grandes y pequeños, poniendo el toque exótico a una noche inolvidable , Algunos prefirieron la tradicional partida de Mus para amenizar la velada en una boda sin complejos en la que todos compartimos el amor y alegría de Adriana y Javier bajo los buenos augurios del Arco Iris.

 

Gracias pareja por haber confiado en mí para registrar los mejores momentos de un día tan especial. Y gracias a Deluz y todo su equipo por ser siempre el escenario perfecto para celebrar el amor. Que el próximo año podamos seguir celebrando bodas tan auténticas como ésta. Gracias de corazón.

 

Lucía Laínz