Vanessa & Darío, una boda sin fronteras…

Ella pasó su infancia en tierras canadienses. Él creció en Asturias. El destino quiso que sus caminos se cruzaran en Valencia, tierra de flores y amores, y acabaron por unir sus vidas y casarse en Cantabria. Eligieron el precioso pueblo de Castañeda en Cantabria y celebraron su boda en la Finca de San Juan.

Vanessa llegó radiante gracias a los buenos oficios de Fany Portilla Make up y Oihane de Alon Estilistas, luciendo un vestido de Rosa Clará con un tocado sencillo de diadema y redecilla, velando el rostro, muy favorecedor.

Darío, muy elegante con su traje azul de Penhalta, esperaba con su madre y madrina la llegada de la novia.

La ceremonia civil se celebró bajo la carpa decorada para la ocasión por La Silvestre, pues el día era gris y amenazaba lluvia. Fue un acto muy emotivo. La entrada de Vanessa del brazo de su padre y padrino, precedidos de tres pequeños pajes, acompañados por la música de Sibelius. Las lecturas de los amigos y el tío del novio, la amiga de la novia y especialmente las palabras del padre de Vanessa, que se dirigió a todos los invitados en castellano e inglés y consiguió que se emocionara hasta la fotógrafa. Y como no, los buenos amigos canadienses que no dudaron en hacer las maletas y cruzar el charco para estar presentes en un día tan especial para Vanessa y su familia.

Terminado el acto dejamos a asturianos, valencianos, cántabros y canadienses disfrutando del aperitivo y nos fuimos con los novios para realizar el reportaje de la pareja en el entorno de la finca. Dimos un paseo hasta el campo de polo haciendo algunas fotos por el camino, y regresamos al cocktail con el acompañamiento de una gaita y un tambor, Gaiteros Vientuco del Norte, que no podían faltar en la boda de un asturiano.

Fue una boda muy entrañable donde los novios pensaron en todos los detalles para que tanto canadienses como españoles disfrutaran a tope de la fiesta. Hubo bailes antes, durante y al finalizar el banquete. Tampoco faltó el tradicional corte de tarta, ni el reparto de detalles a los invitados y un divertido photomatón. Los más pequeños se lo pasaron en grande con las animadoras de Superpekes, los maquillajes y el castillo hinchable, una fiesta muy divertida al ritmo de DiscoAstur, que se prolongó hasta bien entrada la noche de este día inolvidable para Vanessa y Darío cuyos mejores momentos queremos compartir con todos sus invitados, esperando que os gusten nuestras fotografías,

Gracias pareja.

Lucía Laínz