Novia mojada...

reportaje fotos boda santander

 

...novia afortunada, dice el refrán, y así fue en el caso de Carmen, que se casó con Antonio el 9 de Septiembre. Una boda pasada por agua, pero ni el chaparrón, que pilló a la novia justo en el momento de su llegada a la Catedral de Santander, pudo deslucir esta celebración, que recordaré como la más sentida y divertida del verano.

Nuestro reportaje comenzó con los preparativos de la novia en su casa. El maquillaje y la peluquería estuvieron a cargo de Carmen de MAC y de Bea, Gold Peluquería. El vestido era ideal, comodísimo y elegante, una creación de Inés Martin Alcalde. La mantilla de encaje de blonda antigua y los zapatos de terciopelo verde, dando un toque de color, completaban el estilismo de Carmen.

Los pendientes eran el regalo de Antonio. Se los dio el día que la pidió en matrimonio, una joya familiar que el abuelo del novio regaló en su día a la madre de este. Las alianzas fueron un diseño y regalo de Marisol Bannatyne, tía de Antonio, que también diseñó el anillo de pedida.

Con las prisas de última hora el padre de Carmen no encontraba sus gemelos por lo que se retrasaron un poco y llegaron a la iglesia en mitad del diluvio. Bajo el paraguas y saltando charcos consiguieron por fin hacer su entrada en la Catedral. Cuando finalizó la ceremonia y tras las firmas de rigor hicimos algunas fotos de los recién casados en el claustro, pues la lluvia no daba tregua y tuvimos que descartar otras opciones. Por fin escampó y pude fotografiar a la novia en la plaza desierta, cuando el novio pasaba a recogerla en el flamante MG B GT verde botella de su tío Lucas.

El cocktail se sirvió en la terraza del Tenis bajo tres grandes carpas, y las fotos de grupo las realizamos en las escaleras del salón del club, decorado para la ocasión por La Silvestre, que también se encargó del precioso ramo que la novia entregó a su hermana Marta después de la cena.

El ritmo lo marcó David Alonso, de Amazing Dj’s, un crack pinchando buena música con el que solemos coincidir en algunas bodas. Pero la guinda la puso el grupo rociero que animó el baile con sus ritmos flamencos, un regalo sorpresa para los novios de parte de Ajo, la madre de la novia y de su hermana Marta. Carmen es sin duda una novia afortunada, por haberse casado con Antonio y por tener el cariño de una familia tan grande. Y esto se nota en los pequeños detalles que hicieron de su boda un día inolvidable, lleno de emociones, como cuando sonaron la Salve rociera y todas las canciones elegidas por su madre en recuerdo de tantos buenos momentos pasados en sus vacaciones en Cádiz con su abuela Chicha y todos sus primos.

Esta fue una boda muy sentida y muy animada, donde se bailó y se cantó con todo el alma y sino que le pregunten a su tía Beatriz, que micrófono en mano, nos dedicó algún tema al más puro estilo “jazolín”. Un recital que disfrutamos a tope como es habitual cuando se junta el cariño con las ganas de pasarlo bien y que hizo que lloviera lo que lloviera , el sol de Cádiz brillara esa noche como nunca en Santander.

Gracias pareja, un placer realizar vuestro reportaje. E spero que estas fotos os traigan siempre los buenos recuerdos de una boda mojada y soleada.

 

Lucía y Cecilia.