Ana y Jorge, una boda tropical

Lucía Laínz-fotógrafo bodas Santander

“Ha comenzado a llover afuera, saquen el cubo que cae gotera…”

 Así comienza una canción cubana que me viene a la cabeza cada vez que miro las fotos de la boda de Ana y Jorge. Fue el doce de septiembre, un día gris y lluvioso para una boda con mucho ritmo.

 

Comenzamos nuestro reportaje con los preparativos en casa de la novia. Su amiga la maquilladora Mercedes Couceiro (MC Make Up), realizó un excelente trabajo para que Ana luciera espectacular con su elegante vestido de los diseñadores Javier Zumárraga y Macarena Rovira ( From Lista with Love).

 

La boda se celebró en la Iglesia de Santa Lucía , donde ya esperaba Jorge vestido para la ocasión con un chaqué de Tom Black, recibiendo a sus invitados en el pórtico de la iglesia junto a dos pequeños monaguillos, los sobrinos de la novia, que mas impacientes que el propio novio, esperaban la llegada de Ana para hacer su entrada en el templo.

Por fin llegó la novia, y del brazo de su padre, precedida por los graciosos monaguillos, hizo su entrada en la iglesia al son de una banda de música.

 

Finalizado el acto religioso y tras firmar las actas, tuvimos que secuestrar a los recién casados y escabullirnos por una puerta lateral sin darles tiempo a recibir las enhorabuenas de los asistentes, pues se nos hacía tarde y la luz no espera. Así que salimos pitando rumbo a la Real Sociedad de Tenis de la Magdalena y llegamos con el tiempo justo para realizar una breve sesión fotográfica con los novios en el entorno de la piscina.

 

Aprovechamos las últimas luces del día antes de la llegada de los invitados y de la lluvia, que aunque no estaba invitada también se presentó y nos acompañó un buen rato, pero no impidió que todos disfrutaran del cocktail y de la buena música del trío cubano que lo amenizaba. Menos mal que la novia fue previsora y bajo su paraguas blanco se pudo hacer las fotos de grupo con la familia y los amigos en una noche tropical marcada por la buena música. El banquete se sirvió en los salones del club, decorados por la floristería de Maxi Viaña, que lucían maravillosamente a la luz de las velas, sin olvidar los preciosos meseros realizados por la novia que es una artista de la acuarela. Terminada la cena, la novia repartió su ramo de flores entre sus mejores amigas, candidatas a celebrar sus bodas en un futuro cercano, y dio comienzo el baile, iniciado por la novia y su padre y seguido por todos los invitados al ritmo del DJ Sergio del Castillo de la Discoteca Malaespina , que se ocupó de que todo el mundo bailara a tope disfrutando de su buena música. Lo cierto es que tanto los novios como sus amigos se lo pusieron fácil, pues lo que sobraba en esta boda era ritmo y ganas de bailar.

 

Espero que mis fotos y el video de Sergio M. Villar (Te amo a ti) hayan sabido recoger todos esos buenos momentos en esta boda tan marchosa, para que Jorge y Ana puedan volver a disfrutarlos cada vez que las vean.

 

Gracias pareja por confiarnos vuestro reportaje de boda. Fue un placer estar allí y compartir con vosotros una noche tan especial.

 

Lucía Laínz

Fotógrafo, Santander


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